Logos de coches

Vender un vehículo se ha convertido con el paso de los años en un acto que va mucho más allá de destacar las simples virtudes de la marca automovilística. El impacto visual que se produce en el potencial comprador ha cobrado una especial trascendencia; para comprender el funcionamiento del nuevo escenario publicitario basta con ver cómo son los anuncios de coches en la televisión, que se dedican a seducir mediante un discurso atractivo y unas imágenes sugerentes y omiten exhibir los verdaderos detalles distintivos del auto.

Los logotipos de las marcas de coches, aunque quizá puedan parecer un apartado más banal e intrascendente, tienen detrás horas y horas de estudio. Buscar el impacto grato en el cliente es el objetivo, y, por supuesto, no todo vale. La psicología y la publicidad están cada vez más unidas para ser eficientes y para influir en los gustos del usuario.

Llama la atención, por ejemplo, cómo muchas firmas de coches han apostado en sus logos por transmitir los valores vigorosos de algunos animales, de manera que las características de robustez animal pudieran hacerse extensible a la naturaleza de los autos.

Lamborghini abogó por un toro, símbolo absoluto de la fuerza y la resistencia, por lo que la asociación de sensaciones es positiva para la marca; será algo más difícil para el comprador de autos pensar en la endeblez de un coche que tiene un toro en su logotipo.

Mustang recoge los valores de un caballo de carreras en plena galopada, un logo que también va a condicionar su propia naturaleza; Ferrari también se suma a las virtudes de un caballo, pero en esta ocasión en posición rampante, lo que puede interpretarse como una mezcla de belleza, potencia y carácter único.

Peugeot, pos su parte, aboga por unirse al magisterio de un león, igual que le ocurre a la marca Holden; Jaguar va más allá y vincula el logotipo y el nombre de la marca a un animal muy concreto, rápido y fuerte.